Amante del chocolate… esto va por ti.

 

Yo tenía esta publicación preparada para ayer 14 de febrero… mascarilla antioxidante comestible de chocolate. Ñam. Pero de repente me entró una especia de urticaria interior, tanto corazón suelto y tanta proclamación de autoamor concentrados en un mismo día son demasiado para mí ;).

Pero ya pasó… y aquí va:

 

¿Te ha contado alguien alguna vez que el cacao de calidad es un super alimento en mayúsculas? ¿Qué el chocolate del bueno es todo un coctail de fitonutrientes del que nos podemos beneficiar tanto a nivel interno como externo?

 

Resulta que el cacao es extraordinariamente rico en polifenoles, componentes super antioxidantes, antiinflamatorios y con acción fotoprotectora, especialistas en prevenir el daño solar. Entre otros, encontramos componentes que tal vez te suenen, como las catequinas (también presentes en el té verde), el rasveratrol (te sonará como componente rejuvenecedor presente en las uvas), las antocianinas (que le dan las super-propiedades a los frutos rojos y morados) … Todos ellos y muchos más presentes en el cacao puro.

 

¿Cómo obtenemos estos beneficios del cacao? ¿Me lo puedo comer (por favor)?

Sí, cuando comemos cacao de calidad (mezclado en postres, como bebida, en forma de chocolate, etc. ), estos componentes ayudan a neutralizar el estrés oxidativo y a prevenir el envejecimiento prematuro.

Entonces… ¿cuál es el problema con el chocolate? ¿por qué lo comemos con culpabilidad? El problema no es el cacao (ni el cacao en polvo ni la manteca de cacao), sino los ingredientes que se le suelen añadir para que nuestro paladar lo disfrute: azúcar a raudales, leches en polvo, saborizantes y aromas, otras grasas añadidas… Si lo que comemos es chocolate de calidad, ecológico y con un alto % de cacao, este super alimento te aporta más beneficios que otra cosa y se convierte en un “suplemento placentero”.

 

¿Y en la piel, podemos beneficiarnos de las bondades del cacao?

¡Claro que sí! En cosmética podemos utilizar muchos ingredientes que provienen del cacao: extracto de co2 de cacao, absoluto de cacao, cacao en polvo, manteca de cacao, etc. En casa, de manera mucho más simple, también podemos preparar recetas sencillas que aporten elasticidad y tono a nuestra piel, además de evitar el envejecimiento prematuro.

Lo más sencillo para aprovechar todos los beneficios de este super alimento es utilizar el cacao puro en polvo, y una manera divertida y muy fácil es hacernos mascarillas caseras al cacao. Te dejo una posible receta: ¡no pide ser más sencilla, eficaz y deliciosa!

Mascarilla antioxidante comestible de chocolate

Para hacer esta mascarilla sólo necesitas 1/2 plátano, una cucharadita de yogur y una cucharada colmada de cacao en polvo.

La idea es hacer una mezcla homogénea y cremosa de estos tres ingredientes. Puedes hacerlo manualmente o con la batidora.

Sobre la piel limpia, aplica la mascarilla generosamente. Ahora viene lo más difícil, al menos para la mayoría de las humanas (¡si tú lo consigues fácilmente, enhorabuena! Estás en nivel zen avanzado): relájate, cierra los ojos, respira profundo… no hagas nada durante 10-15 minutos. O como mucho, cómete la mascarilla sobrante. Este requisito no interfiere en los efectos de la mascarilla en sí, pero sí en nuestra capacidad de relajación y de manejar el estrés, y esto, amiga, tiene efectos visibles en la piel. Retira la mascarilla aclarando con abundante agua tibia y termina con un masaje facial con tu aceite o bálsamo favoritos.

 

Aquí te dejo un par de recomendaciones Lamia que potenciarán los efectos antioxidantes de este tratamiento y aportarán los ácidos grasos necesarios a tu delicioso ritual de chocolate: Sérum Revitalizante para pieles apagadas, y también para pieles mixtas y grasas, Aceite Facial Hidratante para pieles normales sensibles y Bálsamo Facial Reparador para pieles muy secas, sensibles, enrojecidas, con descamaciones, etc.

 

¿Conocías los beneficios del cacao puro?

¿Alguna vez has probado algún tratamiento facial o corporal al cacao?