Extractos de CO2 supercrítico… ¿por qué molan tanto?

La semana pasada os prometí escribir un post sobre los extractos de CO2, que tan rápidamente se están haciendo hueco en el mundo de la cosmética natural, y de los cuales se oye hablar mucho y se sabe más bien poco…

Aviso que este post probablemente no es el más divertido… ¡pero tal vez sí uno de los más informativos! Me pongo a ello, sin más miramientos, porque aquí hay mucho que contar:

 

¿QUÉ SON LOS EXTRACTOS?

Para empezar por lo básico… los extractos (en general) se obtienen cuando un solvente extrae ciertos componentes de una materia.

Cuando hacemos una infusión, por ejemplo, el agua caliente extrae los componentes aromáticos y principios activos hidrosolubles (que se disuelven en agua) de la planta que metemos en ella (piensa, por ejemplo, en el té o en el café; tanto la teína como la cafeína se extraen con el agua caliente). Esto sería un extracto acuoso. También existen los oleados o oleatos, en los cuales es el aceite el que actúa como solvente y extrae los principios activos liposolubles (que se disuelven en aceite) de las plantas (¿conoces el aceite de hipérico? Se consigue macerando flores de hipérico en aceite de oliva). Otros tipos de extracto serían las tinturas, en las que el solvente es el alcohol; los glicerinados, en los que el solvente es la glicerina, etc. Además de todos estos solventes naturales, también existen otros que no lo son tanto.

 

¿Y LOS ECTRACTOS DE CO2? ¿CÓMO SE OBTIENEN?

Los extractos de CO2 son, como su nombre indica, un tipo de extracto cuyo solvente es el co2 (qué lista, ¿verdad?). El Dióxido de Carbono (CO2), es un gas inocuo que en condiciones supercríticas (presión y temperatura superiores a su punto crítico), se convierte en un solvente fluido con una gran capacidad de extracción.

Imagina que la planta de la cual queremos extraer todas sus bondades está seca y triturada en una cámara, en la que se introduce CO2 a presión. En este punto, nuestro CO2 está en estado supercrítico, y es cuando es capaz de extraer una increíble variedad de componentes liposolubles de nuestra planta. Una vez se despresuriza, el CO2 volverá a su estado gaseoso natural, dejando atrás un valioso extracto oleoso.

 

¿POR QUÉ TANTO BOMBO? ¿QUÉ LOS HACE TAN ESPECIALES?

Los extractos de CO2 tienen muchas ventajas:

– Son extractos muy concentrados, por lo que sólo se necesita una pequeña concentración para que sean eficaces.

– El método de extracción a bajas temperaturas evita que los principios activos sensibles al calor se degraden.

– Tienen una mayor vida útil porque no han estado en contacto con el oxígeno.

– Los aromas de estos extractos son muy frescos y fieles al aroma original de la planta.

– Son extractos estériles que no necesitan conservantes.

No tienen restos de solventes ni metales pesados.

Son respetuosos con el medio ambiente. ¡No generan emisiones!

 

TIPOS DE EXTRACTOS DE CO2 SUPERCRÍTICO

Una de las confusiones que surgen cuando hablamos de este tipo de extracto viene del hecho de que bajo el título “extracto de co2” encontramos aceites esenciales, extractos densos tipo pasta y aceites vegetales. Lo interesante es que este método de extracción es capaz de extraer diferentes componentes, dependiendo de la planta en cuestión y de la parte utilizada. Por ejemplo:

– Los extractos de CO2 en los que se han utilizado las semillas de la planta nos darán extractos oleosos, digamos que son aceites vegetales pero que técnicamente se llaman extractos por su método de extracción. Estos son especialmente valiosos cuando queremos utilizar aceites que poliinsaturados que de otra manera se oxidarían con mucha facilidad. Ejemplos que utilizamos en Lamia Biocosmética serían los extractos de semilla de rosa mosqueta, frambuesa, granada, onagra…

– Este método también puede darnos extractos que se utilizan como principio activo. Suelen ser más pastosos y se obtienen de otras partes de la planta. En nuestros productos utilizamos los extractos activos de manzanilla, caléndula , zanahoria y romero.

– Existe una tercera categoría, que son los extractos aromáticos. Se utilizan tanto en cosmética como en alimentación, y son los que más se parecerían a los aceites esenciales: clavo, jengibre, mirra, vainilla…

 

¿Y todo esto qué tiene que ver con Lamia Biocosmética? Pues mucho, la verdad. En Lamia apostamos por ofrecer productos ecológicos certificados que estén formulados con ingredientes de la mayor calidad posible, que sean activos, seguros, sensoriales y respetuosos con el medio ambiente y con nuestra piel. ¡Y esto nos ha llevado a enriquecer todas nuestras fórmulas con extractos de CO2

 

¿Interesante o tostón? ¿Conocías los extractos de co2? ¿Utilizas cosméticos que los incluyen en sus fórmulas? ¡Cuéntame!

Por | 2019-03-06T16:58:22+00:00 6 marzo, 2019|Sin categorizar|

4 Comments

  1. Silvia Ruiz 6 marzo, 2019 en 5:05 pm

    Me ha parecido muy interesante. Saber un poco más sobre vuestros métodos de obtención de los ingredientes es maravilloso.

  2. Maite García de Cortázar 6 marzo, 2019 en 6:08 pm

    Muchas gracias Silvia! Me alegra que te haya parecido interesante!

  3. Susana Sastre Fernández 6 marzo, 2019 en 7:20 pm

    Me ha resultado super interesante, he de reconocer mi total ignorancia en cuanto al tema y gracias a lo bien que lo has explicado en el post me acerco más al trabajo tan laborioso y que con tanto amor y dedicación haces. No he probado ningún producto de este tipo y para cuando decida hacerlo será con los tuyos. Deseo que tu gran sueño siga adelante, besazos preciosa

  4. Maite García de Cortázar 6 marzo, 2019 en 8:03 pm

    Mil gracias Susana! Qué bien que te haya resultado interesante! Un abrazo!

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